Landana Terapia

Alimentación consciente

Alimentación consciente

En psicoterapia utilizamos la alimentación consciente para reconectar con el cuerpo, distinguir hambre real de hambre emocional, y elegir desde el cuidado, no desde la norma o la dieta de moda.

La alimentación consciente no exige perfección. Es un entrenamiento amable y flexible que construye una relación segura con la comida y con nosotras mismas. Si sientes que tu alimentación se ha llenado de reglas, culpa o altibajos, podemos acompañarte a recuperar paz y placer en tu mesa.

Re-alimenta tu mente es un programa depurativo que realizamos durante dos semanas en formato online o semipresencial.

Durante esos quince días exploramos nuevas recetas y ejercicios para depurar nuestro organismo y vivir nuestras comidas de forma más atenta y consciente, descubriendo y rompiendo patrones emocionales que nos llevan a comer peor y a sentirnos con poca energía.

Si deseas poner el foco en tu forma de alimentarte y en cómo afecta a tu bienestar, solicita información
aquí.

¿En qué se diferencia la alimentación consciente de una dieta?

La alimentación consciente no prohíbe alimentos ni impone reglas rígidas. Prioriza la conexión interna con el hambre, las emociones y las necesidades propias. Busca la flexibilidad y el bienestar, no la perfección. A menudo mejora la calidad de la alimentación sin contar calorías ni generar más ansiedad o culpa.

¿Qué es la alimentación consciente en terapia?

En nuestras terapias entrenamos la atención plena al comer para reconocer el hambre, la saciedad, las emociones y el placer. En sesión aprendemos a observar sin juicio y a elegir cómo nos alimentamos desde el cuidado, no desde la restricción.

“Me ha encantado vivir este proceso. Espero seguir con las reflexiones que me han ayudado tanto y con la incorporación de más cereales, frutas y verduras en mis comidas. Ha sido muy gratificante redescubrir el sabor de cada uno de estos alimentos durante estas semanas y ser consciente de que las harinas, los productos ultraprocesados, la cafeína y el chocolate no me sientan bien. Muchas gracias por esta experiencia tan enriquecedora. Me siento muy agradecida y motivada para continuar este camino”
M.A.
“Me ha resultado un ejercicio interesante y unos días después noto que soy más consciente de lo que como y de lo que no, y de cuánto y cuándo lo hago. También creo que aguanto algo mejor el hambre entre comidas”
L.R.
“Siento que la adicción al azúcar se ha ido y he reducido muchísimo, antes era mi necesidad después de cada comida. También hemos quitado procesados y he empezado a ir al gimnasio súper motivada, así que aunque no he seguido el programa completo, me ha servido mucho para concienciarme y darle importancia a la alimentación saludable y al ejercicio. Ahora en mi casa hay alimentos que no sabía ni que existían y me siento mejor. Gracias por el acompañamiento”
A.O.
“Gracias por toda la información, recetas y propuestas de reflexión que nos has compartido; y gracias a los compañeros de detox por la compañía. ¡Este camino se hace mucho mejor en compañía! Ahora me siento mejor, he perdido casi 3 kilos y que no quiero volver a la situación anterior. Vamos a tratar de mantener mucha más verdura, fruta y legumbres y reducir al mínimo la sal (las verduras tienen muy buen sabor sin sal). También quiero eliminar los procesados. Por cierto, ¡¡qué cantidad de pasillos hay que evitar en el supermercado!!”
J.M.S.