Hay días en los que apetece salir a dar una vuelta porque llevamos demasiadas horas en casa, delante del ordenador o dándole vueltas a lo mismo. A veces volvemos más despejadas, aunque lo que nos preocupaba siga pendiente. Esa experiencia tan corriente tiene bastante que ver con lo que estudia la psicología cuando investiga la relación entre naturaleza y salud mental. El contacto con la naturaleza puede introducir pequeños cambios en nuestra manera de sentir y de prestar atención. De