Después del nacimiento de un bebé, no todo se parece a la imagen amable que muchas personas habían imaginado. Junto a la alegría, el alivio o la emoción, también pueden surgir cansancio extremo, miedo, irritabilidad, desconcierto, soledad o una tristeza difícil de explicar. Cuando esto ocurre, muchas madres lo viven en silencio, con una idea dolorosa de fondo: “debería estar bien y no lo estoy”. La depresión posparto no es una falta de amor, ni un fallo personal, ni una