Cuando pensamos en duelo, casi siempre lo asociamos a la muerte de alguien querido. Es lo más evidente, lo más nombrado. Pero el duelo aparece cada vez que perdemos algo importante: una relación, un animal, un proyecto, una etapa vital o incluso una parte de quien creíamos ser. En un proceso de duelo no solo hay tristeza. También pueden aparecer miedo, rabia, culpa, alivio, aceptación o gratitud. Y no suelen seguir un orden fijo: a veces se mezclan, a veces